
Ante procesos manuales y limitaciones operativas, el grupo multinacional redefine su modelo de gestión, centraliza su información y habilita una expansión más ágil, controlada y escalable.
Odella, un grupo multinacional de salud, belleza y bienestar con presencia en más de 12 países, enfrentaba un momento decisivo en su proceso de internacionalización. El crecimiento acelerado evidenció limitaciones en sus procesos, altamente manuales y dependientes de infraestructura local. La organización necesitaba evolucionar hacia un modelo más escalable, auditable y alineado con estándares globales. Al transformar su operación y adoptar un enfoque basado en procesos, datos y nube, Odella logró fortalecer su capacidad de expansión, mejorar la toma de decisiones y consolidar una base operativa robusta para su futuro internacional.
Odella nació con una visión ambiciosa: convertirse en un ecosistema integral de salud, belleza y bienestar bajo un modelo de one-stop shop, articulado a través de talento especializado y una propuesta de valor diferenciada.
Sin embargo, al escalar su presencia internacional, la complejidad operativa se multiplicó. La expansión hacia nuevos países exigía no solo replicar el modelo de negocio, sino hacerlo con consistencia, control y velocidad.
Internamente, los procesos administrativos y financieros eran altamente manuales, dependiendo en gran medida de la intervención humana. La información no siempre estaba disponible de forma oportuna ni homogénea, y la operación tecnológica basada en infraestructura on-premise limitaba la escalabilidad y la agilidad necesaria para sostener el crecimiento.
Esta combinación de factores generaba fricción en la operación diaria, ralentizaba la toma de decisiones y dificultaba la construcción de un modelo corporativo robusto, auditable y confiable para socios estratégicos y entidades financieras.
El punto de inflexión llegó cuando Odella comprendió que crecer internacionalmente no era solo una cuestión de abrir nuevos mercados, sino de transformar la forma en que operaba como organización.
La conversación evolucionó de resolver limitaciones puntuales a construir una estructura empresarial capaz de sostener crecimiento global. La empresa dejó de depender de esfuerzos individuales y procesos aislados para apostar por una operación basada en procesos, estandarización y visibilidad compartida.
Más allá de la tecnología, el objetivo se volvió claro: construir gobierno corporativo, garantizar trazabilidad y operar con la disciplina necesaria para escalar con confianza.
Con esta nueva visión, Odella dio el paso hacia una plataforma en la nube que permitiera acompañar su crecimiento sin las restricciones de su infraestructura anterior. Microsoft Dynamics 365 se convirtió en el núcleo de esta transformación.
El impacto fue inmediato en la operación diaria. Los procesos dejaron de depender de tareas manuales para apoyarse en flujos automatizados y estructurados, reduciendo significativamente la carga operativa de los equipos.
La información comenzó a consolidarse en un solo entorno, accesible y actualizada, lo que permitió alinear áreas financieras, operativas y estratégicas bajo una misma fuente de verdad. Equipos en distintos países y funciones pudieron trabajar con mayor coordinación, claridad y consistencia.
Además, la trazabilidad alcanzó un nuevo nivel. Desde el ingreso de inventarios hasta su salida en órdenes de venta, cada producto —a nivel de lote, caducidad y pieza— puede ser monitoreado de manera precisa, facilitando tanto la operación cotidiana como la respuesta ante requerimientos específicos del mercado.
La transformación se tradujo en mejoras claras en eficiencia y control. Los procesos financieros y administrativos redujeron significativamente su dependencia manual, acelerando tiempos de ejecución y disminuyendo errores operativos.
La disponibilidad de información en tiempo real permitió fortalecer la toma de decisiones estratégicas, aportando visibilidad sobre la operación en todos los niveles. La gestión de inventarios y la trazabilidad evolucionaron hacia un esquema mucho más preciso y confiable, clave para una industria donde el control es crítico.
Pero quizás el cambio más relevante fue la capacidad de escalar: hoy, Odella puede replicar su operación en nuevos países con mayor rapidez, consistencia y alineación, sin tener que reconstruir procesos desde cero.
“En el momento en que decidimos internacionalizarnos, entendimos que necesitábamos pasar a otra escala”, explica Emmanuel Denis, CEO de Odella. “No se trataba solo de crecer, sino de hacerlo con una estructura que nos permitiera ser confiables, auditables y consistentes en cualquier país”.
Desde la operación, el impacto también fue evidente. “Pasamos de procesos muy manuales a una forma de trabajar más eficiente y estructurada”, señala Judith Pérez, Sr. Finance Business Partner. “Hoy podemos enfocarnos en análisis y decisiones, no en tareas repetitivas”.
Sobre la evolución estratégica, Claudia González, FP&A Coordinator, añade: “Contar con información verídica, centralizada y actualizada ha cambiado la forma en que tomamos decisiones. Nos permitió migrar hacia una cultura verdaderamente basada en procesos”.
Con el tiempo, esta transformación dejó de ser una iniciativa operativa para convertirse en una capacidad central del negocio. La estandarización de procesos, la centralización de datos y la adopción de una plataforma común permitieron construir un modelo replicable y escalable.
Cada nueva expansión geográfica ya no representa un desafío estructural, sino una extensión natural de un modelo consolidado. La organización puede desplegar su operación en nuevos mercados de forma más rápida, manteniendo consistencia y control bajo un mismo esquema corporativo.
Este enfoque también fortaleció la confianza de bancos, socios estratégicos y stakeholders, al consolidar a Odella como un grupo auditable, ordenado y preparado para un crecimiento sostenido.
Odella ha demostrado que la internacionalización no es solo una estrategia de expansión, sino un ejercicio de madurez organizacional. Crecer en múltiples mercados exige más que ambición: requiere disciplina, visibilidad y una base sólida que permita avanzar con certeza.
Con una operación más integrada, datos confiables y una estructura preparada para escalar, la compañía está mejor posicionada para continuar su evolución global. En un entorno donde la velocidad y la confianza son diferenciales competitivos, Odella avanza con claridad hacia un futuro donde el crecimiento no solo es posible, sino sostenible.
